Ubicación: C/ Muntaner 53, Barcelona.
Proyecto: Ático
Fecha: 2012-16
Promotor: Christelle Ferra – Miquel Salva
Consultores: AJ (MEP)
Constructora: XEDEX
Superficie: 113,2 m² (interior) + 49,4 m² (exterior)
Presupuesto (€): 179.179 €
Es un proyecto de reforma de un piso de los años 60 dividido en 2 apartamentos. A pesar de haber decidido un derribo total de la distribución, la posición de bajos y la escalera de la finca seguía provocando un largo, oscuro y estrecho pasillo de distribución. Además la entrada principal accedía directamente al pasillo y no disponía de recibidor. La pregunta que nos hicimos es si seria posible, al menos, reducir el impacto del pasillo transformándolo en un espacio más versátil, iluminado y dotado de programa tal y como sucede en los edificios colindantes del ensanche Cerdà?
La reforma parte por tanto de unas grandes puertas correderas que abren y cierran los espacios de cocina y un estudio/dormitorio para invitados, que es la pieza clave, que además hace las funciones de recibidor. Con las correderas abiertas, el pasillo se interrumpe, acorta, ensancha y deja penetrar luz. El techo sube y baja, (colgamos unos maleteros) y por tanto el antiguo pasillo se convierte en un espacio que se comprime y descomprime. El revestimiento integral (suelo, techo, pared) de madera de roble, su textura, color, olor transforman el antiguo pasillo en un espacio somático. Todo el conjunto, la combinación de piezas en roble y volúmenes de almacenaje en madera aglomerada pintada de blanco forman un gran “mueble habitable”, aquello que Charles Moore definió como “más grande de un mueble, más pequeño que una casa”.
La cocina, de dimensiones reducidas, era incompatible con los deseos del cliente de disponer de un espacio para comer. La esquina de la cocina se abre, transformando la encimera en una barra/mostrador que dan a la cocina una apariencia más objetual, “mayor que un mueble, más pequeña que una casa”.

